Hecho: Los perros miran con amor

Cuando tu perro te mira fijamente, puede ser una mirada de amor genuina, mientras que con otros perros o con una persona extraña, una mirada directa es una amenaza. Por supuesto, no todas las miradas de tu peludito son cariñosas, es posible que simplemente quiera su cena…

Hecho: Los gatos pueden llegar a amar demasiado

Los expertos en comportamiento confirman que algunos gatos realmente experimentan ansiedad cuando están separados de su dueño.

Algunos comportamientos son: cuando el gato camina, maúlla o bloquea el camino del propietario cuando va hacia la puerta de salida. Al quedarse solo, pueden vomitar o estar demasiado preocupados para comer.

 

Hecho: Los perros pueden aprender 250 palabras

Según el investigador Stanley Coren, las razas más inteligentes y mejor entrenadas son similares a un niño de 2 años en cuanto a su capacidad para comprender el habla humana. Estos perros comprenden hasta 250 palabras, mientras que el perro medio puede entender 150 palabras.

 

Hecho: Los gatos besan con la mirada

Los gatos se comunican con un parpadeo lento, según los expertos felinos. Entre los propios gatos, es un signo de paz, destinado a tranquilizar a otros felinos. Dirigido a un humano, este seductor parpadeo muestra afecto, incluso amor. La gente puede devolver el amor con una mirada larga y un parpadeo lento para “devolver un beso” en el lenguaje corporal del gato.

 

Mito: Los perros necesitan huesos

Esta práctica proviene de la idea de que los perros antiguos (lobos) comían muchos huesos. Hoy, los perros pueden obtener todo el calcio y los nutrientes que necesitan del alimento seco.

Los huesos satisfacen el intenso instinto masticatorio canino, pero pueden asfixiar a un perro o astillarse en fragmentos muy afilados, incluso cuando están cocidos.

Mito: Los gatos necesitan leche

El mito de que los gatos necesitan leche es un error y darle a tu mascota un platito de leche de vaca podría provocarle diarrea. Los gatitos beben la leche de su madre hasta que son destetados. Pero los gatos adultos no tienen mucha lactasa, la enzima necesaria para descomponer la lactosa en la leche. El resultado suele ser incómodo y complicado: diarrea.

Mito: Los perros ven en blanco y negro

No es así, dicen los investigadores caninos. Los perros ven azul, violeta, amarillo y muchos más tonos de gris que los humanos. También ven mejor con poca luz y pueden captar el más mínimo movimiento, un rasgo que los hace buenos cazadores. Probablemente no vean rojo, naranja o verde, según el examen de las células cónicas sensibles al color en las retinas caninas.

Mito: Los gatos siempre caen de pie

Los gatos aterrizan muy bien sobre sus patas en alturas cortas, gracias a una columna vertebral altamente flexible. Pero a veces caen sobre sus cabezas o cuerpos pudiendo causar lesiones graves.